Bienvenidos a un viaje por el mágico Pirineo Aragonés, con Jaca como punto de partida. Un lugar donde la historia, la arquitectura y la naturaleza se entrelazan para crear una experiencia única y disfrutar de tus mejores vacaciones en el Pirineo Aragonés.

Hoy os traemos un listado con los 10 pueblos cerca de Jaca más bonitos y que no te puedes perder, y cuales son los mejores alojamientos en Jaca para disfrutar al máximo del encanto del Pirineo Aragonés. Prepárate para una aventura llena de historia y paisajes cautivadores.

Ansó: Tesoro en el Valle de Hecho

Fotografía de Ansó.

Ansó, un tesoro escondido en el Valle de Hecho, se presenta como una obra maestra arquitectónica y cultural. Este pueblo cerca de Jaca, declarado Conjunto Histórico-Artístico, deslumbra con sus calles empedradas y casas de piedra que parecen susurrar historias de siglos pasados.

La Plaza Mayor, con su encanto medieval, es el corazón de Ansó, donde se celebran eventos que reflejan la rica tradición local, como el día del Traje Ansotano, donde el pueblo se convierte en un museo viviente, reviviendo todas las costumbres de antaño.

Hecho: Naturaleza y tradición en armonía

Fotografía de Hecho.

Hecho, un remanso de serenidad entre las majestuosas cumbres de los Pirineos, nos invita a explorar la perfecta armonía entre la naturaleza y la tradición arquitectónica. Este encantador pueblo cautiva con sus callejones empedrados, donde las casas de piedra se entrelazan con la topografía, creando un lienzo arquitectónico que ha resistido el paso del tiempo.

Una curiosidad que encontrarás por las calles de Hecho es su Museo de Arte Contemporáneo, una exposición permanente de esculturas al aire libre.

Santa Cruz de la Serós: Joya arquitectónica

Fotografía del Monasterio de San Juan de la Peña.

Este pequeño pueblo medieval destaca por su impresionante patrimonio arquitectónico. La iglesia de Santa María y el monasterio de San Juan de la Peña muestran la riqueza histórica de Santa Cruz de la Serós. Sus callejones empedrados invitan a perderse entre edificios bien conservados.

Canfranc: Encuentro de Historia y belleza natural

Fotografía de la Antigua Estación Internacional de Canfranc.

Canfranc, cerca de la frontera con Francia, se destaca por su antigua Estación Internacional de Canfranc del siglo XX y que en la actualidad realiza visitas guiadas. La Iglesia de la Asunción y los paisajes montañosos que lo rodean crean una fusión única de historia y naturaleza.

Biescas: Tradición y modernidad en armonía

Fotografía de Biescas.

Biescas ofrece una combinación única de tradición y modernidad. Con sus casas de piedra y la iglesia de San Salvador, el pueblo emana encanto histórico. El entorno natural, con el río Gállego serpenteando a través del valle, agrega un toque de serenidad.

Además, su oferta gastronómica fusiona lo tradicional con lo moderno, permitiendo a los visitantes disfrutar de la autenticidad culinaria de la región. Biescas se presenta como un destino completo que combina historia, cultura y naturaleza en los Pirineos aragoneses.

Villanúa: Donde la montaña es tu vecina

Fotografía de Villanúa.

Rodeado de majestuosas montañas, Villanúa invita a los amantes de la naturaleza a explorar sus senderos. Las casas de piedra y los detalles arquitectónicos revelan la esencia del pueblo. El Fuerte de Rapitán, una fortificación del siglo XIX, agrega un toque de historia militar a la belleza del entorno. Otra maravilla que encontrarás en Villanúa es la Cueva de las Guixas, un paisaje espeleológico único que data de la época glacial.

Aísa: Autenticidad en cada rincón

Fotografía de Aísa.

Aísa, un pequeño pueblo con calles empedradas y casas de piedra, ofrece una autenticidad que transporta a los visitantes a tiempos pasados. La iglesia parroquial de San Esteban y las vistas a las montañas circundantes hacen de Aísa un rincón pintoresco.

Torla: Puerta de entrada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Fotografía de Torla con Ordesa de fondo.

Torla, un encantador pueblo pirenaico, se erige como la entrada principal al majestuoso Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Sus calles empedradas y edificaciones de piedra ofrecen una atmósfera rústica y acogedora, donde la arquitectura tradicional se fusiona con la belleza natural circundante.

La iglesia de San Salvador, con su campanario de influencia románica, agrega un toque histórico al paisaje, mientras que la Plaza Mayor es un punto de encuentro animado, especialmente durante festividades locales.

Sallent de Gállego: entre lagos y montañas

Fotografía de Sallent de Gállego.

Sallent de Gállego, junto al embalse de Lanuza, ofrece un paisaje impresionante. Sus casas de piedra, como la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, se integran armoniosamente con el entorno montañoso. Los deportes acuáticos y las rutas de senderismo añaden una dosis de aventura.

Lanuza: Encanto a orillas del embalse

Fotografía de Lanuza.

Lanuza, a orillas del embalse, cautiva con su serenidad. Las casas de piedra miran hacia las aguas tranquilas, creando un paisaje pintoresco. El festival Pirineos Sur, que tiene lugar junto al embalse cada verano, aporta una vibrante mezcla de música y cultura.

En este viaje por los pueblos cercanos a Jaca, descubrimos una riqueza de historia, arquitectura y naturaleza que define la esencia de los Pirineos aragoneses. Cada rincón tiene su propia historia que contar, invitando a los viajeros a sumergirse en la autenticidad de esta región única.

Dónde dormir en Jaca

Para disfrutar al máximo tu visita a la Jacetania, te recomendamos alquilar un apartamento vacacional en Jaca. Nuestros Apartamentos Ciudadela de Jaca 3000 son la mejor opción si quieres descansar tras un gran día visitando toda la zona y poder llevar tu propio ritmo.

Fotografía de los Apartamentos Ciudadela de Jaca 3000.

Ubicados en el centro de Jaca, cuentan con capacidad para hasta 8 personas, vistas a la montaña y las mascotas son bienvenidas.

Si lo prefieres, disponemos de diferentes opciones de alquiler vacacional en el Pirineo Aragonés: