Aquellos que piensan que la montaña no es un buen destino para pasar las vacaciones de verano, están muy equivocados. Candanchú se encuentra a unos 1.500 metros de altitud y a los pies de una estación de esquí, pero en verano se convierte en un paraíso con infinidad de posibilidades para disfrutar de su naturaleza, su cultura y su historia. Te recomendamos que vayas buscando alojamiento en Candanchú y que te prepares para disfrutar de lo que te proponemos a continuación.

Sobre la naturaleza
Rodeado de montañas y junto al río Aragón, Candanchú se encuentra en un entorno inigualable. Para descubrir y recorrer sus montañas hay muchas posibilidades. Por ejemplo, se puede coger el telesilla Truchas en la estación de Astún (a 3,5 km), que conduce a un increíble paisaje con casi una decena de ibones y lagos. A este telesilla se accede desde la base estación y su trayecto dura tan solo 10 minutos. Termina junto al ibón de Truchas y muy cerca del ibón de Escalar. Desde allí, parten numerosos senderos que permiten llegar hasta otros ibones y lagos, como Lac Casterau, Lac Bersau, Lac Gentau o Lac Miey. Además, los caminos discurren junto a la frontera entre Francia y España y justo donde comienza el Parque Nacional de los Pirineos, por lo que las vistas son espectaculares. Por supuesto, muchas de estas rutas también se pueden hacer con bicicleta de montaña. Para aquellos a los que os guste la idea, tomad nota de que el telesilla Truchas permaneceráCamino de Santiago abierto hasta el 31 de agosto, en horario de 9:30 a 17:00 horas (última bajada a las 17:30 horas).

Además de esta excursión, se pueden realizar muchas otras rutas senderistas en el Valle del Aragón. Por ejemplo, a Peña Negra, a los ibones de Anayet, a Peña Oroel, el circuito Estiviellas – Secras o un recorrido por los prados y bosques de Candanchú (partiendo de la estación de esquí). Sin olvidar que una de las vertientes del Camino de Santiago atraviesa precisamente este valle. Es la conocida como “Camino de Santiago Aragonés”, que recorre el bonito camino que va desde Somport hasta Jaca (30 km).

Sobre la cultura y la historia
El Pirineo Aragonés en general posee un rico patrimonio cultural e histórico, que se puede apreciar especialmente en determinadas zonas. Por ejemplo, en  el Valle del Aragón.

La muestra de esta zona se remonta a la Prehistoria. A pocos kilómetros de Villanúa se pueden contemplar tres buenísimos ejemplos de construcciones megalíticas: el Dolmen de las Güixas (el mejor conservado del Alto Aragón), el Dolmen de Letranz y el Dolmen de Tres Peñas.

Junto a estos dólmeCueva de las Güixasnes, se encuentra la Cueva de las Güixas, una impresionante cavidad subterránea originada hace miles de años. Se organizan visitas guiadas durante todo el verano para darla a conocer y explicar su creación, su historia y los misterios y leyendas que la rodean. Se trata de una estupenda excursión si estás pasando tus vacaciones en familia en Candanchú.

Por otra parte, a 6,5 km de esta localidad se encuentra la espectacular Estación Internacional de Canfranc. Un edificio que esconde más de 100 años de historia e interesantes características arquitectónicas. Estos dos aspectos, y muchos otros detalles interesantes, se pueden conocer durante las visitas guiadas que se realizarán a lo largo de todas las vacaciones de verano. Por si esto fuera poco, todas las noches se puede disfrutar de forma gratuita de un fantástico espectáculo de luz y sonido en la propia estación.

En Canfranc pueblo se puede visitar la Torreta de los Fusileros, una interesante muestra de la arquitectura militar del valle. Se construyó en el siglo XIX con el objetivo de defender y de prevenir posibles ataques procedentes del norte, ya que se acababa de construir una nueva carretera a Francia.Fuerte de Rapitán

Continuando con la arquitectura militar, se pueden encontrar importantes muestras también en Jaca. Por ejemplo, la famosa Ciudadela, una fortificación construida en el siglo XVI, que conserva todos sus elementos característicos y que se puede visitar durante todo el año. Otro gran ejemplo es el Fuerte de Rapitán, que se levantó a finales del siglo XIX y tiene una superficie de más de 35.000 m2. No se puede acceder a su interior, pero sí se puede contemplar la majestuosa fortificación desde fuera.

Por supuesto, la lista de elementos del patrimonio cultural e histórico del Valle del Aragón no terminaría aquí. Estos son solo algunos ejemplos de qué ver o qué hacer en el Pirineo en verano. Si quieres conocer toda la magia y la belleza de sus montañas, reserva ya tu apartamento en Candanchú.